Mostrando entradas con la etiqueta Enumeración. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Enumeración. Mostrar todas las entradas

viernes, 14 de diciembre de 2012

La anáfora en la publicidad


La anáfora, como se ha comentado en anteriores entradas de este blog, es una figura literaria que consiste en la repetición de un elemento o conjunto de elementos. Este recurso estilístico se utiliza en diversos géneros del lenguaje: en los chistes, por ejemplo, la repetición de palabras o frases tiene una intención humorística. También puede haber repeticiones en adivinanzas y proverbios, en obras literarias y artísticas de todo tipo. Su intención casi siempre es enfatizar un concepto, centrar nuestra atención en algo concreto. Este recurso, como vamos a ver en la publicidad de Coca-Cola que cito a continuación, puede estar relacionado con la enumeración de conceptos para lo cual se utiliza la repetición de una palabra, en este caso concreto, sin sentido léxico (“para”) como introductora de una estructura gramatical que se repite (“Para los gordos, para los flacos. Para los altos, para los bajos etc.”). 


miércoles, 5 de diciembre de 2012

La anáfora en el cine

La anáfora es una figura retórica que consiste en la reiteración de una o más palabras al comienzo de una frase o verso, o al inicio de varias frases o versos integrantes de un período.

Es una figura, por lo tanto de repetición, mediante la cual se resalta el valor expresivo de la palabra o palabras reiteradas. Además, la anáfora suele venir acompañada del paralelismo sintáctico, es decir, de una semejante estructura entre las distintas frases o versos.

Se trata de un recurso muy evocador puesto que crea además un ritmo, unas expectativas. Es por ello que ha sido muy utilizado en todo tipo de discursos, tanto poéticos, como políticos, fílmicos, artísticos, etc. Es lo que sucede en este pasaje de la película Trainspotting, del director Danny Boyle, en la que están presentes la anáfora, el paralelismo y la enumeración, dotando al fragmento de gran poder expresivo. Cuando esta repetición se rompe se rompe también el ritmo de la narración, llamando poderosamente la atención.